Grupo de Coordinación con otres
Baladre es un Espacio de Coordinación entre grupos, organizaciones y personas en estos tiempos de caos y colapso. Es una casa a la que acudir en las noches de frío buscando cobijo y apoyo mutuo. Un país común construido a golpes de constancia, solidaridad, lucha y entender que el problema de la otra es un problema de todas. Que el Nosotras es el motor que hace andar a nuestros proyectos soñadores y constructores de una sociedad mejor, más justa e igualitaria. Lo hacemos convencidas de que pocas personas, con constancia y organización, somos capaces de incidir en las realidades que habitamos. Que muchas pocas, siempre con otras, somos miles capaces de cambiar el mundo desde abajo. Que, luchando desde nosotras, gentes en precario pertenecientes a las periferias del sistema capitalista, colonial y patriarcal, seremos capaces de olvidar la toma de sus poderes para construir los nuestros basados en la horizontalidad y la toma colectiva de decisiones. Esas que nos permitan agarrar las riendas de nuestras vidas para dejar de delegarlas.
Baladre es una Coordinación de colectivos que habitan la Península ibérica, Canarias, en el norte de África, así como colectivos y personas del cono sur americano, con diferentes sensibilidades, pero con una voluntad común: la de denunciar la desigualdad, el empobrecimiento y la exclusión en cualquiera de sus formas. Los colectivos que participamos en la Coordinación de Baladre lo venimos haciendo tanto en luchas sociales puntuales y/o a nivel local, como a nivel global, en movilizaciones estatales e internacionales tales como las Marchas contra el paro, contra la Europa del Capital o contra el Fondo Monetario Internacional.
Una de las luchas que refuerzan la Coordinación en Baladre, y que usamos como herramienta que unifica la diversidad de reivindicaciones de los colectivos y grupos que luchamos por la transformación social (vivienda digna, transporte gratis, reparto de todos los trabajos, no a la represión y la cárcel…) es la lucha por el derecho a la Renta Básica de las iguales para todas las personas, que nos permita vivir dignamente y que planteamos como una herramienta para la distribución de la riqueza y el planteamiento desde abajo de otra sociedad no capitalista posible.
BALADRE: Lo que implica esta palabra mágica es harto complicado: que todo el personal asume que trabajar en movidas de otras es trabajar para ti, que debes disponer de tiempo y de recursos propios para ponerlos a disposición del trabajo de otros grupos.
Hemos tirado por el camino de la coordinación desde la igualdad en la participación: las decisiones se toman en los grupos y se consensúan -o no- en base a lo decidido en cada pueblo, ciudad o barrio. Poco a poco hemos ido resolviendo cuestiones “técnicas”: Las asambleas se hacen rotativamente en las ciudades de cada colectivo que participa en el espacio, buscando que en cada Coordinación participe el máximo de personas posible de cada grupo. Todas las iniciativas cuentan con autonomía total, no siendo necesario que toda acción o campaña sea secundada por todas, partiendo siempre del respeto ante las diferencias, pero apostando porque todas tengamos la posibilidad de llevarlas a cabo.
En todos estos años hemos ido asumiendo nuestras carencias para poder abordarlas, y poco a poco hemos ido incorporando formas para evaluar nuestras prácticas. Generar espacios de formación para la participación dejó de ser una asignatura pendiente, con limitaciones, pero poniendo el cuerpo en conseguirlo.
Sintetizar lo que significa para nuestros colectivos la Coordinación es muy difícil, pero vamos a intentarlo en pocas letras:
Baladre es lo que somos cuando nos juntamos, cuando salimos de nuestras casas y calles para encontrarnos con otras, que son nosotras, desde las ubicaciones de sus mapas. Somos distintos grupos sociales que trabajamos para ir construyendo desde el hoy, aquello que decimos querer para todas. Se podría decir que el tamaño de nuestros colectivos es pequeñito y que básicamente incidimos en pueblos y ciudades, aunque algunas nos diluimos en las grandes metrópolis. Pero juntas traspasamos las fronteras de lo que solas podemos abarcar.
Las personas que militamos en estas iniciativas sufrimos directamente los problemas que tratamos, aunque también participan personas que no los padecen, pero que se sienten cercanas e indignadas por ellos. También tenemos autonomía total de las instituciones, partidos, sindicatos y organizaciones confesionales.
En la cotidianidad de nuestros territorios coincidimos con muy diversos grupos de nuestros pueblos y ciudades, con los que planificamos y planteamos objetivos comunes. Nos gusta buscar lo común, lo que nos une, sin eludir el encuentro para debatir sobre nuestras diferencias.
En la Coordinación también participan personas a título individual que encuentran en nuestras lógicas un espacio de acción-reflexión idóneo para cubrir sus necesidades de práctica social y política.
Territorialmente estamos en todas las Naciones y pueblos que configuran el actual Estado Español, Portugal y en el Cono Sur americano, lo que nos da una perspectiva privilegiada para caminar desde el respeto a múltiples sentires y maneras de entender las luchas.
¿Para qué nos Coordinamos?
No te asustes, lo queremos todo: cambiar realmente esta sociedad y conseguir una realidad nueva, donde la precariedad, el empobrecimiento y la exclusión social; la globalización capitalista y el patriarcado; el colonialismo que esclaviza, sean algo del pasado.
Como de costumbre es fácil enumerar las grandes metas u objetivos y un poco más difícil concretar lo que queremos para dentro de un año o diez o simplemente para el mes que viene. BALADRE es una coordinación con voluntad de continuar ahí, de conjugar el día a día con el mañana lejano y el futuro más cercano, en lo local y en lo global; esta conjunción de objetivos nos viene de haber asumido que sin un verdadero cambio social estructural no hay salida a nuestros problemas, a los de todas. Nosotras no somos utopistas alejadas de lo posible y necesario, sino que somos realistas y sabemos muy bien que la peor utopía es pensar que el Capitalismo puede encontrar salidas a los problemas que él mismo crea.
Entrando en el mañana cercano estamos empeñadas en recuperar la conciencia social sobre la realidad y los problemas que tenemos delante. Entendemos que estamos viviendo momentos de gran despiste colectivo y de huidas suicidas con grandes costes personales y colectivos. Queremos aportar nuestro trabajo militante para recuperar la ilusión colectiva por otra realidad nada parecida a la que vivimos en la actualidad, basando esta ilusión en la concreción de objetivos comunes, un pensamiento individual que no obvie el/lo colectivo. Esto, pensamos que puede llegar, con una práctica cotidiana de salir a la calle, de estar ahí donde se dan los conflictos.
A su vez intentamos actualizar nuestras formas de cara a llegar al resto de la gente que nos rodea. Esta reflexión nos lleva a la Coordinación, a Baladre, a pensar más en fomentar el debate y la comunicación entre personas y grupos para que fluyan miedos y demandas, al mismo tiempo que se pueden concretar maneras de afianzar el trabajo de concienciación. Ni que decir tiene que para nosotras no tiene mucho sentido concienciación sin más. Pensamos que esta conciencia social debe servir para reactivar las acciones diversas que nos ayuden a avanzar hacia la concreción de salidas colectivas a la precariedad, el empobrecimiento y la exclusión social.
Hemos entendido que nuestras acciones y movilizaciones tienen que tener en cuenta la globalidad de los problemas:
Así, no podemos hablar del reparto del trabajo socialmente útil sin hablar también del reparto de la riqueza acumulada y generada por y para unas pocas personas. Haciendo uso de una herramienta como la Renta Básica de las iguales; mecanismo de redistribución de la renta para todas las personas y no sólo de unas pocas privilegiadas económica y socialmente. Al mismo tiempo, pensando con cabezas no consumistas, no agresoras del Medio Ambiente, con el planeta que andamos.
Que nuestra lucha no es válida sin una visión social transfeminista. Una mirada siempre crítica y feminista que nos aleje finalmente de las dinámicas de machismo, sumisión y dependencia.
Nuestra práctica tiene que recoger extensamente una defensa total del derecho de todas las personas migrantes, desarrollando todo tipo de iniciativas contra el racismo y la xenofobia, que desenmascaren la ocultación y el miedo a otras culturas, costumbres y prácticas que cada vez nos son más cercanas.
Terminamos comentando que todos estos objetivos y prácticas que desarrollamos, carecerían de sentido si no decimos en voz muy alta y muy fuerte que lo militar es sinónimo de muerte y destrucción, y eso nos lleva a exigir que no se gaste un solo euro más en el marcado de las armas. Apoyamos la Insumisión y la Objeción Fiscal, siendo conscientes de que tenemos que aumentar nuestra presión hacia el cierre de todas las fábricas de armamento y su financiación. De igual manera que deseamos que se reconviertan totalmente policías y militares, y demás
cuerpos represivos orientados a frenar e impedir el cambio social que tanto necesitamos.
Las gentes de Baladre llevamos treinta y ocho años poniendo la vida en el centro. Entendiendo que todo proceso de cambio tiene que conllevar una búsqueda de relación con las otras, con las diferentes, con aquellas que aún no deseando nuestros anhelos comparten con nosotras la exclusión social, la precariedad y habitan los barrios y pueblos que nosotras habitamos. Convencidas que solas no podemos cambiar la realidad que nos ahoga, haciendo la lucha en primera persona, pero siempre con otras. Entendiendo que es en lo colectivo donde el proceso toma relevancia más allá del resultado final. Es sólo así, desde las relaciones sociales y desde la cotidianidad, desde donde se construye la vida nueva que queremos. Si te suena bien, si te sientes increpado, acércate, que los miedos no nos paren, y sé nosotras.